lunes, 17 de mayo de 2010

Mi confrontación con la Docencia


Soy profesor de informática en el Conalep Guadalajara II, actualmente imparto las materias de “Programación Básica” y “Programación de Bases de Datos”.

Mi jornada diaria comienza de la siguiente manera:

Llego prácticamente corriendo al salón de clases, ya que aquí en este plantel las horas clase son de 50 min., así que no hay tiempo que perder, los programas de estudio son muy extensos y el tiempo para cubrirlos muy poco. Saludo brevemente, espero alrededor de un minuto a que todos estén listos y en orden. Comienzo cuestionando acerca de la clase anterior, si existe alguna duda la resuelvo antes de comenzar un nuevo tema.

Las materias que imparto son un poco complejas. La programación no es fácil y requiere dedicarle muchísimo tiempo. Desafortunadamente para este tipo de materias se requiere el uso constante de la computadora, y es aquí donde se encuentra el primer obstáculo ya que la mayoría no cuenta con una computadora, así que dejar tarea no es muy adecuado. Hay quienes dicen: “tu déjales tarea, ellos que se las arreglen” pero se que la mayoría se va a limitar a copiar la tarea de unos cuantos, ya que es fácil cambiarle el formato a la tarea de alguno de sus compañeros. Y por si me lo preguntan; claro que me doy cuenta que la copiaron, pero si me pongo en el lugar de ellos, la verdad es que los entiendo. No pueden simplemente ir a un “cyber” a hacer la tarea, ya que para estas materias se requiere de software especial, es mas, estoy seguro que el 99% de los “cybers” de todo el país no lo tienen instalado ya que no se trata de utilizar Word ò Excel por citar algunos ejemplos.

Otro gran problema en este tipo de materias es que, al igual que otras, lleva continuidad; es decir, que para cada nuevo tema, se requiere forzosamente el conocimiento y dominio del tema anterior.

Las estrategias que utilizo para solventar los problemas anteriores es la siguiente:

Al inicio del semestre en el primer día de clases, lo primero que hago es el encuadre, y entre otras cosas les propongo a los alumnos, no dejarles tarea nunca si ellos asisten a clases regularmente y puntualmente; textualmente les digo: “los que falten a clases injustificadamente les voy a dejar de tarea todo lo que esta establecido en la rubrica; y créanme que es bastante”, después les digo: “¿aceptan el trato?” y por supuesto que invariablemente aceptan. Con esto logro que la gran mayoría asistan a clases regularmente y no pierdan la continuidad, además, me permite valorar su desempeño y conocimientos, ya que todas las prácticas se realizan en el aula ó en los laboratorios.

Cuando alguno llega tarde a la clase, le digo: “¿castigo ó donación?”. El castigo es quedarse afuera y la donación es llevar algo de alimentos no perecederos al departamento de “promoción y vinculación” en donde se encargan de hacerlos llegar a familias necesitadas. Prácticamente todos eligen la donación, ya que si no los dejo entrar, van a tener que hacer toda la tarea que se indica en la rubrica. Tal vez este mal que los “obligue” a donar, pero es la mejor técnica que me ha funcionado hasta el momento para lograr que asistan a las clases puntualmente.

Durante el desarrollo de la sesión, continuamente comparo los temas con el contexto laboral, así ellos se pueden formar una idea de para que les puede servir lo aprendido. Normalmente las sesiones están acompañadas de anécdotas, logros, chistes y mucha practica. Con esto normalmente logro captar su atención y además me permite evidenciar su nivel de desempeño y conocimientos, ya que al estar continuamente trabajando surgen muchas dudas, lo que me indica que existe el interés por aprender y también puedo darme cuenta de sus deficiencias. Aunque para ser sincero, casi nunca he terminado un programa de estudios, prefiero quedarme al 70 u 80% del programa y lograr que la mayoría aprendan, que terminar todo el programa y lograr que solo un 10% aprendan. Cada grupo es diferente, el ritmo de avance es diferente y la manera de aprender es diferente, así que debo aplicar técnicas didácticas y medidas disciplinarias distintas en cada grupo.

Nunca he sido partidario de “poner” a los alumnos a “dar” clase. Estoy convencido que la materia no se presta a ello. Siempre procuro preparar las clases, jamás me pongo ó los pongo a leer sobre algún tema. Cada que anoto algo en el pizarrón les digo: “No anoten nada, cuándo termine de explicar les doy todo el tiempo que quieran para que anoten”.

Las materias que imparto son en un 80% prácticas, así cada vez que los pongo a realizar una actividad (casi diario), me espero a que todos terminen, para darles la solución y se den cuenta en que estuvieron mal. Siempre espero a que todos ó la mayoría hayan terminado, porque si reviso conforme van terminando, algunos hacen hasta lo imposible por saber quien de los que ya revisé esta en lo correcto y buscan la manera de copiarles ya que van acumulando puntos por cada actividad que realicen correctamente. En ocasiones, cuando la practica que les prepare es muy compleja, los motivo diciéndoles: “lonche y refresco a los 5 primeros que lo hagan bien”. y por supuesto que les cumplo. Desde mi punto de vista, el logro mas grande de un profesor es lograr transmitir los conocimientos, así que me da mucho gusto cuando logro que aprendan algo que considero “difícil” para su nivel, no importa que para lograrlo tenga que poner de mi bolsa unos cuantos pesos.

Y ya para no extenderme tanto, por último les comento que los recursos con que contamos en este plantel son de gran ayuda para nuestras sesiones. Tenemos en todas las aulas computadora, proyector y pizarrón interactivo. Contamos también con un laboratorio multimedia y con una directora completamente comprometida con la educación. Así que como profesor no me puedo quejar por la falta de equipo, recursos o apoyo.


Saludos.

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